Sobre mi amigo Sami y yo…
Sobre mi amigo Sami y yo…
Últimamente me han estado llamando viejos amigos, y la verdad no sé por qué.
Esta vez fue Sami. Estuvimos platicando un largo rato; yo le preguntaba de su vida, pero él me decía que la mía era mucho más interesante que la suya, que él todavía "trabaja para el patrón". Lo poco que contó de él fue lo mejor: ya es abuelo, se fue un tiempo a Miami a conocer a su nieto y anda viendo cómo pasar más tiempo por allá.
A Sami lo conocí hace muchos años, cuando era el encargado del mantenimiento de máquinas en todo el país para Bally Total Fitness. Le hice un programa a la medida y me dio una placa grabada para agradecer —la única vez en mi vida que he recibido algo así—. Desde ahí nos hicimos buenos amigos. Cuando Bally quebró, se pasó a GE, y ahora anda en un nuevo trabajo.
Bromeamos con que cada vez que escuchamos sobre un tiroteo, lo primero que pensamos es: "Ojalá no haya sido un árabe o un mexicano..."
Aunque nació en Estados Unidos, no es el típico gringo. Sus papás le dejaron a él y a sus hermanos una casa en El Cairo. Cuando regresó de su viaje, lo primero que dijo fue: "¿Te acuerdas cuando dicen que no hacen perfilamiento racial?... SÍ LO HACEN".
A Sami le fascina tanto México que se compró un departamento muy fregón en Tulum. Siempre platicamos de ir juntos algún día...
En cuanto a mí... bueno, esa fue la mayor parte de la plática:
Frijolitos anda en 500 usuarios, lo que básicamente es cero. La gente empezó a preguntarme sobre meterle apuestas. Aunque sabía que la respuesta era no, le pregunté a Claude si podíamos integrar apuestas en Frijolitos. La respuesta fue "más o menos". Los casinos usan juegos de terceros para apostar; como explicó Claude, tú no vas al casino, el casino viene a tu servidor. Yo lo describo como tener el marco de un casino y que Frijolitos sea la pintura. No es tarea fácil, y por eso...
Pausé PassOnThat —mi app de "nada de hacer scroll, puro swipe" que corre en Android, iOS y Firestick— justo cuando la andaba expandiendo a Roku, Apple TV y Google TV.
Le bajé al ritmo a la comunicación con Hong Kong para proponer el calendario del evento de Mensa (Mensa Gathering).
Puse en pausa lo de contactar periódicos regionales para ofrecerles mis colaboraciones.
Dejé de trabajar en la app de citas para estéticas y barberías, aunque ya casi está terminada.
Paré de promover Días que cuentan, una app gratuita para miembros de grupos de 12 pasos.
Casi dejé de pintar por completo.
Y el libro ni siquiera lo he empezado.
Y por si fuera poco, ando esperando la segunda junta con Mensa para pitchear MensaPicks... larga historia.
Y a pesar de todo eso... SOY FELIZ.


Comentarios
Publicar un comentario